Ante la creciente amenaza de nuevas pandemias, más frecuentes y potencialmente devastadoras, la Coalición para la Promoción de Innovaciones en pro de la Preparación ante Epidemias (CEPI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han urgido a investigadores y gobiernos a acelerar y fortalecer la investigación global. Esta llamada de atención se intensifica tras la reciente declaración de emergencia de la OMS por el brote de viruela símica, destacando el persistente peligro de epidemias globales.
Ambas organizaciones subrayan la necesidad de expandir la investigación para incluir familias completas de patógenos capaces de infectar humanos, y no solo concentrarse en aquellos con un alto riesgo pandémico percibido. Proponen utilizar prototipos de patógenos como base para comprender mejor amplias categorías de agentes patógenos, un enfoque que fue destacado durante la Cumbre de 2024 sobre Preparación Mundial ante Pandemias en Río de Janeiro, Brasil.
El objetivo es generar conocimientos, herramientas y contramedidas versátiles y rápidamente adaptable a amenazas emergentes, acelerando la vigilancia e investigación sobre la transmisión de patógenos, sus mecanismos de infección y la respuesta inmune humana. Esta estrategia busca cambiar radicalmente el enfoque actual en el desarrollo de contramedidas, priorizando la investigación coordinada y colaborativa a nivel mundial.
La OMS y CEPI enfatizan que prepararse para la próxima pandemia es imperativo, ya que no es cuestión de “si” ocurrirá, sino “cuándo”. La ciencia y la voluntad política se presentan como vitales para mitigar futuros impactos pandémicos. El doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus resalta la importancia de un esfuerzo global en la investigación científica para profundizar nuestro entendimiento sobre los patógenos que nos rodean, preparándonos así para enfrentar futuras amenazas pandémicas.

