El 12° informe SONAR de Swiss Re presenta una visión detallada de los complejos retos a los que se enfrenta el mundo, destacando el incremento en la frecuencia y severidad de catástrofes naturales y sus efectos en cascada sobre infraestructuras críticas y cadenas de suministro. Esta complejidad surge de la interconexión entre diversas crisis, incluyendo desastres naturales, incertidumbre económica, y agitación geopolítica, exacerbadas por el cambio climático y riesgos cibernéticos. El informe señala cómo eventos como incendios forestales y tormentas no solo causan daños directos, sino que también afectan el acceso a agua, energía y transportes, lo que a su vez impacta negativamente en la producción y entrega de servicios y bienes esenciales, evidenciando una creciente vulnerabilidad de las cadenas de suministro globales.
A pesar de que la pandemia de COVID-19 puso de manifiesto la importancia de cadenas de suministro resilientes, la tendencia actual hacia la reducción de costos inmediatos ha vuelto a poner en riesgo la estabilidad de estas cadenas, incrementando la presión y los riesgos, como ilustra la crisis del Mar Rojo. Además, el cambio climático y los retos subsecuentes agudizan los problemas de infraestructura sanitaria, la cual ya sufre por falta de financiación, lo que provoca una reducción en la calidad de servicios básicos y aumenta los riesgos para la salud pública y, por ende, para la economía global.
Swiss Re enfatiza la necesidad urgente de que empresas y gobiernos adopten medidas preventivas y estrategias para reforzar la resiliencia frente a estos riesgos emergentes. La atención focalizada en la robustez de las infraestructuras y cadenas de suministro resulta crucial para garantizar la estabilidad y sostenibilidad a largo plazo en un entorno marcado por la incertidumbre y los desafíos constantes.

