La temporada de huracanes 2023 marcó su inicio el 15 de mayo en el Pacífico y el 1 de junio en el Atlántico, con la previsión de que México enfrentará al menos cinco fenómenos hidrometeorológicos importantes de los 29 esperados en ambos océanos. Ante este panorama, la Comisión Nacional del Agua advierte de los riesgos potenciales para el país. En este contexto, Eikos, un grupo asesor mexicano en administración de riesgos, subraya la importancia del seguro como herramienta de protección ante catástrofes naturales, enfocándose en la baja cultura de prevención en México.
Eduardo Gutiérrez, socio de Eikos, enfatiza que, aunque muchas personas no ven necesario el seguro, este representa una inversión crucial para la rápida recuperación económica tras el impacto de un huracán. Esta recomendación cobra relevancia al considerar la posición de México, señalada por la ONU, como una de las diez naciones con mayor riesgo de desastres naturales, destacando que 45% del territorio nacional es susceptible a inundaciones y 40% se encuentra en zonas sísmicas, poniendo en riesgo a cerca de 77 millones de personas.
El año 2023 ha sido testigo de la más intensa temporada de huracanes en los últimos 50 años en México, incluyendo el huracán Otis, el cual se ha convertido en el segundo fenómeno más costoso para las aseguradoras, con una cifra récord ascendente a 2,075 millones de dólares en daños. Este evento ha evidenciado la vital importancia de contar con seguros, ya que solo aquellos negocios y personas que estaban asegurados han logrado recuperarse económicamente.
Gutiérrez destaca también la importancia de buscar asesoría adecuada al momento de contratar un seguro, asegurándose de que el asesor esté certificado y de entender completamente la cobertura, buscando que esta sea ajustada a las necesidades específicas de cada cliente. Esta estrategia no solo promueve una cultura de prevención, sino que también garantiza un soporte indispensable frente a los impredecibles impactos de la naturaleza.

